Ser propietario de un inmueble implica asumir una gran responsabilidad. Debe mantener un cierto nivel de ingresos para realizar los pagos mensuales de la hipoteca. También deberá reservar fondos para los impuestos prediales y el seguro de vivienda, probablemente mediante contribuciones al fideicomiso.
La propiedad en sí también requerirá una inversión constante de tiempo y dinero. Deberá mantener sus espacios exteriores durante todo el año, incluyendo la limpieza de las aceras en invierno. Si bien su hogar puede ser un motivo de orgullo, no todos cuidan bien sus propiedades.
Algunos propietarios descuidan el mantenimiento importante, especialmente durante los meses más fríos del invierno. Los propietarios irresponsables podrían acabar enfrentándose a cuantiosas reclamaciones de seguros o demandas si otras personas sufren lesiones en su propiedad debido a la nieve y el hielo.
Las aceras generan responsabilidad civil
La mayoría de los negocios con estacionamientos y aceras son bastante proactivos en el uso de sal para derretir el hielo acumulado y retirar los bancos de nieve. La amenaza inminente de demandas por responsabilidad civil por parte de los clientes hace que invertir en la remoción de nieve y hielo sea una decisión sensata.
Muchos propietarios no reconocen la importancia de gestionar la precipitación congelada a medida que se acumula. En Colorado, cada municipio impone normas sobre las aceras. Si bien Denver instala aceras y, en ocasiones, reemplaza el cemento antiguo, generalmente es responsabilidad del propietario mantenerlas libres de obstáculos y en buen estado.
Tanto las empresas como los propietarios de viviendas podrían tener responsabilidad si alguien se resbala en la nieve o el hielo que no retiran de las aceras.
El seguro puede ayudar después de un resbalón y una caída
El seguro de vivienda ofrece cobertura de responsabilidad civil a propietarios individuales. Puede reclamar a la cobertura de otra persona los gastos médicos y la pérdida de salario si se cae fuera de su propiedad, así como cualquier daño a la propiedad que pueda haber sufrido, como la rotura de gafas graduadas.
Si la caída ocurrió fuera del negocio, la empresa podría contar con una póliza de responsabilidad civil especializada o una póliza general que cubra sus pérdidas. En casos donde no exista un seguro adecuado o sus lesiones sean graves, podría ser necesario presentar una reclamación por lesiones personales tras una caída o resbalón relacionada con el clima invernal. Comprender las normas sobre responsabilidad civil por accidentes en propiedades ajenas tras tormentas invernales puede ser útil para quienes se ven afectados por el mal mantenimiento de la propiedad de terceros.
